Terremotos, diseñadores de Olas

 

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Surfeando Costas que Suben y Bajan

con el Ciclo Sísmico

Por Marino Protti


 

 

La costa oeste de península de Nicoya, en el noroeste de Costa Rica presenta sitios extraordinarios para la práctica del surfing.

Sin embargo las características de estos sitios no son estables; en algunos casos cambian luego de décadas y en otros en cuestión de minutos como consecuencia de fuertes terremotos.


 

En el caso del terremoto del Valle de la Estrella, en Limón, en abril de 1991 las consecuencias fueron negativas para el surfing, pero para el caso del terremoto de Nicoya del 2012 los cambios inducidos por el sismo mejoraron las condiciones de las olas.

La península de Nicoya es parte de la placa tectónica del Caribe y bajo esta se subduce o introduce la placa oceánica del Coco a una velocidad de alrededor de 80 mm por año. A pesar que el movimiento de la placa del Coco es constante, la fricción y el acoplamiento entre las placas hace que la placa del Coco transfiera parte de su movimiento a la placa del Caribe, haciendo que por décadas, la península de Nicoya sea desplazada hacia el NE y empujada hacia abajo.

Cuando esta deformación elástica alcanza el límite de soporte de las rocas, se produce un terremoto que provoca el retorno de la península hacia el SW y el levantamiento de su costa oeste.

Este comportamiento de acumulación y liberación de energía se conoce como el ciclo sísmico.

Antes del terremoto de Nicoya del 5 de septiembre del 2012 (magnitud MW =7.6) el hundimiento de la costa oeste de la península de Nicoya tenía velocidades del orden de 12 mm/año entre Playa Carrillo y Playa San Juanillo (en el orden de 4 mm/año en Mal País y de 6 mm/año en Playa Negra). Estas velocidades son medidas por medio de GPS y como estos registros iniciaron a principios de los años 90s, no sabemos cuándo comenzó la subsidencia ni cuál es el hundimiento total desde el último terremoto de Nicoya del 5 de octubre de 1950 (con magnitud MW =7.75).

Aún cuando surfeadores quizás no notaban estos hundimientos, para los habitantes permanentes de la costa era evidente como la marea llegaba cada vez a niveles más altos alcanzando donde antes el mar no llegaba.

Prueba de esto era la erosión y caída de palmeras y almendros por la acción de las olas en algunas playas y la invasión de las mareas en algunas viviendas. Cambios similares se notaron antes del terremoto de 1950.

Como consecuencia de ese terremoto la costa oeste de la Península de Nicoya se levantó hasta 1.5 m, alejando la línea de marea más de 250 metros mar adentro en Playa Sámara y Playa Carrillo.

Efecto similar se observó con el terremoto del Valle de La Estrella del 22 de abril de 1991 (magnitud MW =7.6). Cambios de algunos decímetros en el nivel de marea tienen impactos más fuertes en regiones con baja pendiente de playa. Durante los años posteriores a un terremoto, la región comienza nuevamente a acumular esfuerzos; la falla se bloquea y el desplazamiento de hundimiento de la placa oceánica se transfiere a la placa sobreyaciente.

Esto genera el hundimiento de la costa. Este hundimiento se prolonga hasta el próximo terremoto que cierra el ciclo sísmico.

Como el terremoto de Nicoya de septiembre del 2012, no propagó la ruptura a lo largo de todo el contacto entre las placas del Coco y del Caribe, bajo la península de Nicoya, sino que solo rompió una porción de la falla entre los 20 y 30 km de profundidad, no podemos decir que ese terremoto cerró el ciclo sísmico.

Queda aún por deslizar la parte más superficial de la falla, ubicada en su mayor parte costa afuera. El terremoto de 1950 si rompió toda la falla y por eso su mayor magnitud y mayor levantamiento de la costa.

El terremoto del 2012 apenas tuvo levantamientos máximos del orden de 40 a 50 cm en la parte central de la costa oeste de la península (entre Playa Islita y Playa San Juanillo) y de alrededor de 20 cm cerca de Playa Mal País, hacia el sur, y Playa Negra, hacia el norte.

Esos 20 cm de levantamiento en Playa Negra fueron suficientes para mejorar las condiciones de las olas para el surfing en esta playa.

Tendremos entonces que esperar que ocurra el deslizamiento faltante en la falla para documentar la magnitud del levantamiento que provocaría en la costa oeste y su efecto sobre los sitios clásicos de surfing en la península.

El deslizamiento tiene que ocurrir, pero no necesariamente con otro terremoto de magnitud similar. Las zonas de subducción tiene otros mecanismos para producir ese deslizamiento tales como sismos lentos, deslizamiento asísmico e inclusive por medio de varias réplicas de magnitud importante.

No sabemos por medio de cuál o cuáles de estos mecanismos se dará el cierre del ciclo símico que inició en octubre de 1950.

 


 

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