¿Qué Opina el Director de 7días del Surfing?


¿Qué Piensa

Rodolfo González

acerca del Surfing?


 

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Yo de surf conozco lo mismo que del Sistema de Enfriamiento de la Estación Espacial Internacional: absolutamente nada.

Sin embargo, voy a dar cuatro razones por las cuales me gustaría aprender este deporte.

Primero.

Alrededor del mundo todos me han dicho que quieren surfear en  playas ticas.

He estado en lugares tan alejados como Alaska, Finlandia, el desierto de Atacama e Israel y cada vez que descubren que soy de Costa Rica me aseguran que morirían por venir acá a aprender este deporte.

¡Por algo será!… No les puedo explicar la cara que ponen cuando les digo que yo, siendo tico y viviendo a dos o tres horas de las playas, no sé surfear.

Segundo.

La sensación que da una foto de un surfista sentado en su tabla y viendo el crepúsculo debe ser un disparador de dopamina increíble.

Tercero.

Este deporte parece ser algo así como una cultura aparte que le da un sentido de pertenencia o de tribu a quienes lo practican. Cuando estoy en una playa y veo a gente caminando con sus tablas me da la impresión que es una estirpe aparte. Tienen sus propios códigos, vestimentas y lenguaje, dando la idea que disfrutan más que el resto de mortales que seguimos llegando hasta donde los pies nos lo permiten.

Cuarto.

Todas las mujeres surfistas son preciosas  y no me disgustaría para nada estar rodeado de ellas, aunque sea riéndose de mis tristes intentos por aprender a pararme en una tabla.


What

Rodolfo Gonzáles

thinks about Surfing?


 

 

I know about surfing as much as I know about the International Space Station’s cooling system: absolutely nothing.

This notwithstanding, I will tell you four reasons why I would like to learn this sport.

First. 

All around the world people have told me that they want to surf at Costa Rica’s beaches. I’ve been in places so far away as Alaska, Finland, the Atacama desert, and Israel, and every time people discover I’m tico they assure me that they’d die to come here and surf.

There must be something behind this constant comment! I can’t explain the face that people make when I tell them that I, a tico that lives only two or three hours from the beaches, don’t know how to surf.

Second.

The feeling you get from a photograph of a surfer sitting on his/her board watching the twilight set, must be a huge dopamine trigger.

Third. 

The sport seems to be a culture in itself – it gives people a feeling of belonging. When I am at the beach and I see people walking with their boards, it gives me the impression that they’re set apart from everyone else; they have their own codes, clothes, and language, giving the idea that somehow they enjoy the beach and ocean more than the rest of us mere mortals who go in to the water as far as our feet can touch the bottom.

Four. 

All the female surfers are beautiful, and I would not mind at all being surrounding by them, even if it was while they laughed at my sad attempts to stand up on a surfboard.

 


 

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