Remando con Cocodrilos


Valeria Salustri

Remando con Cocodrilos


 

Por alguna razón el surfing de tabla corta no trató muy bien a Valeria Salustri, pero el mar la seguía llamando.

Fue el actual Campeón Nacional, Geovanny Espinoza quien le dio un remo, la subió en una tabla de carreras y le enseñó hace solo unos meses, lo que necesitaba para empezar.
Hace un par de años este estero de agua cristalina era el lugar perfecto para refrescarse, y es el paso hacia los surf spots vecinos de Playa Grande, así que era cruzado a mano por muchos surfeadores.

Ahora más de diez cocodrilos habitan estas aguas esmeralda, tras ser introducidos en un supuesto intento por “atraer el turismo”. Sus fauces sacaron a las personas del agua y ahora los que pasan el estero remando lo hacen a toda propulsión.

Es aquí donde vigilada por grandes ojos verdes rodeados de escamas de cuero, Valeria Salustri aprendió a remar.

Durante un par de meses, aprendió técnica, velocidad y boyas. Luego pasó a pulirse en el fuertísimo off shore y condiciones locas de la bahía de Tamarindo. Una vez lista, el Team Riviera no dejó pasar esta ficha y Valeria firmó contrato con el equipo de remo más sólido del país.

Ha ganado tres de cinco torneos competidos. Tiene un segundo lugar y la primera vez que compitió no hubo categoría mujeres así que corrió contra los hombres. Aún así se dejó el cuarto lugar.
Su competencia más fuerte es la durísima y dos veces Campeona Nacional Edith García a la cual después de mucho entrenar superó en la segunda fecha del Circuito Nacional.

A sus catorce años Valeria reconoce que pasa cóleras y “chichas”, que a veces está demasiado cansada y que no le alcanza el día para ser adolecente y ver películas o pasar horas en la compu y que su mejor amiga y su máxima impulsora es su mamá con la que comparte todo.

Entre el cole y entrenamientos diarios en lo físico y en el agua, sabe que todo vale la pena al final cuando pueda colgar en su pared más medallas y por qué no, un día, el trofeo de Campeona Nacional.

“No pienso en los cocodrilos, solo me asusto un poco cuando los veo; hace unos días entrenando para la carrera en Tamarindo me topé con dos que estaban en un banco de arena, no los había visto por que iba peleando con el viento y me asusté tanto que me caí al agua, del susto me costó subir y me raspé las rodillas!
Soy muy afortunada por pertenecer al Team Riviera, estoy logrando mis metas y todo gracias a mi mamá, a Hang10 Disrtibution, mis compañeros de equipo y mis patrocinadores.”

Su mamá, Zoilhi Soto aún se petrifica de miedo en la orilla, cuando la ve alejarse entre el manglar.


 

Valeria Salustri

Paddling with CROCS


 

For some reason, surfing didn’t treat Valeria Salustri very well, but the ocean kept calling.

It was the current National Champion, Geovanny Espinoza, who gave her a paddle, got her on a racing board, and taught her what she needed to start.

A couple of years ago, the rivermouth with its clear water was a place to cool off, as well as being the waterway between Tamarindo and Playa Grande surf spots so many surfers made their way across it.
Now, more than ten crocodiles live in those waters, after being introduced in a silly attempt to “attract more tourism”. Their jaws, bit by bit, discouraged people from entering the water there, and anyone who is brave enough to paddle through now does so at full speed.

It was there, watched by big, round, green eyes surrounded by leathery lids, where Valeria Salustri learned to paddle.

During a couple of months, she learned techniques, improved her speed, and agility with the buoys.
When she was ready, the Riviera Team wasn’t going to lose the opportunity to have her, and she signed a contract with the strongest Paddle team in the country.

She has now competed in five tournaments of which she has won three. She has already taken a second place prize, and the first time there wasn’t a women’s category, and even then she took fourth place.
Her strongest competition is the two time national champion, Edith García, whom, after a lot of training, she has already managed to beat in the second date of the National SUP Circuit.

At fourteen years old, Valeria realizes that she’ll get frustrated and annoyed, that sometimes she’ll just be too tired, and she hasn’t time enough to be a teenager and watch movies or spend hours on the computer, that her best friend is her mum, with whom she shares everything.

But between school and trainings every day, she knows that it’s all worth it when she can hang more medals on her wall. And why not, one day, the National Champion trophy?

“I don’t think about the crocodiles, I just get a little scared when I see them; days ago I was training for the race in Tamarindo I came across two that were on a sand bank, I hadn’t seen them because I was fighting the wind, I got so scared that fell into the water, it was hard to get back up, and I scraped my knees!
I am very lucky to belong to the Riviera Team, I’m reaching my goals and everything is thanks to my mum, Hang10 Distribution, my teammates, and my sponsors.”

Her mother, Zoilhi Soto still gets petrified with fear every time she see her going away into the estuary.

 


 

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